Este sistema garantiza la oferta electoral en el cuarto oscuro y la transparencia en el escrutinio. También marca la tendencia de asociar votante con candidato.
La elección de Santa Fe dejó un importante mensaje para el país, siguiendo la tendencia que había arrojado anteriormente con las internas abiertas en este mismo distrito. Nos referimos al sistema electoral con Boleta Única, que viene a demostrar que siempre se puede perfeccionar el ejercicio del voto, brindando garantías de transparencia y fácil acceso para quienes ejercen su derecho como electores.
La boleta unica sirve para asegurar que todas las fuerzas políticas estén dentro cuarto oscuro al momento de la votación, porque es el propio Estado el que diseña, imprime y coloca los votos en los lugares habilitados para sufragar, logrando de esta manera equilibrio en la oferta electoral.
Como segundo punto, es un sistema que garantiza la transparencia tanto al votante, como a las autoridades de mesa al momento del escrutinio final; ya que las boletas únicas tienen impresas las fotos de los candidatos, el número de lista y el nombre del partido o frente electoral, dividiéndose por categorías: gobernador, diputados provinciales, intendentes, concejales, etc. En el caso de Santa Fe, en cada categoría había una boleta propia; pero en otros casos, la boleta única puede unificar todas las categorías en un solo papel.
Por último, el mensaje de las elecciones del fin de semana pasado también van marcando una realidad política: los votantes se identifican cada día más con los candidatos, es decir con las personas. Y sino, ¿cómo se explica tan buena elección de Del Sel (PRO), o que la arquitecta Bielsa sacara más votos que el propio Agustín Rossi en el Frente para la Victoria? En otras palabras, permite ver con cuantos votos reales cuenta cada candidato y de ahí leer su verdadero capital político.
¿Puede Jujuy tener un sistema de boleta única? Por supuesto que puede, siempre y cuando el partido gobernante deje de pensar como partido único-dominante, y que la oposición se una para lograr la presentación y tratamiento de un proyecto de ley en la Legislatura. Con este sistema no volveríamos a poner en duda si el intendente de San Salvador fue el más votado en el 2007, o si la gobernación del año ’99 la ganó quien luego condujera los destinos de esta provincia por 8 años.
En definitiva, la decisión es política, y es la política –a través de los dirigentes- la que tiene que decidir si quiere acercarse a la gente con herramientas que brinden transparencia para fortalecer nuestra Democracia.
**Por Luciano Córdoba. Politólogo de profesión. Trabajo para CIPPEC investigando en Jujuy sobre transparencia en la gestión pública y actualmente preside la Asamblea Provincial del Partido LyDER.